Los datos fiscales de junio mostraron una nueva reducción del déficit primario, acompañando los esfuerzos en materia de contención del gasto público. El déficit primario sumó $56.664 millones, marcando un retroceso de 0,7% en relación al mismo mes de 2017 (-23% en términos reales), favorecido por ingresos que volvieron a mostrar un alza superior a la de las erogaciones, excediendo en 10 puntos porcentuales el ritmo de crecimiento del gasto primario. En lo que respecta al déficit financiero ($88.866 millones), este se redujo en un 3% en comparación con junio de 2017, registrándose un descenso interanual de 8% en los pagos por intereses.

Por su parte, los ingresos del Sector Público Nacional se incrementaron en junio un 36,5%, su mayor variación en lo que va del año. Se destacó la evolución de los tributos vinculados al nivel de actividad, con un mejora de 48,4% en el IVA, y de 62,9% en el impuesto a los débitos y créditos bancarios, ambos con incrementos que superaron ampliamente a la inflación del período. Durante junio, también se verificó un crecimiento más pronunciado de los impuestos vinculados al comercio exterior, como resultado del alza en la cotización del dólar: los derechos de exportación subieron un 53%, al tiempo que los derechos de importación hicieron lo propio un 56%

Con estos datos, el déficit acumulado para el primer semestre del año presentó un descenso de 26,7% en términos interanuales, resultando equivalente a 0,9% del PIB (frente a una meta trimestral de 1,1%), número que representa algo menos de 1/3 de la meta anual de 2,7% del Producto. A lo largo de la primera mitad del año, si bien los ingresos presentaron un comportamiento favorable (+26,3%), el acento estuvo puesto en la contención del gasto primario, que con un alza de 19,3% presentó una contracción de 5,6% en términos reales. De esta manera, el gasto ajustado por inflación acumula un descenso de 11,2% respecto al primer semestre de 2015, situándose en el nivel más bajo desde el primer semestre de 2013. En lo que hace a los componentes del gasto, los subsidios medidos en términos reales se retrotraen por caso a niveles de 2007-2008 y los gastos de operación a niveles de 2012, mientras que por el contrario las prestaciones sociales alcanzaron un máximo histórico.

Fuente de la información: Informe Económico Semanal del Banco Ciudad