Fue en el último año y se debe a una combinación de factores entre los que se destacan la menor cosecha por las lluvias así como multas y exigencias del país vecino por la carpocapsa detectada.

La situación de la fruta de pepita en la provincia es insostenible. Es que tras el endurecimiento por parte de Brasil de las medidas para exportar y los estragos que causó El Niño en los cultivos, la fruta local se ha quedado prácticamente sin destino. Frente a este panorama sólo se pueden comercializar en el mercado local y con precios relativamente muy bajos. Así las cosas las exportaciones a Brasil -principal mercado- bajaron 76% en un año.

“Este año hemos enviado la cuarta parte de lo que exportamos el año pasado a Brasil. Sólo se enviaron unos 60 camiones, que pueden cargar unos 22 mil kilos cada uno, lo que significa que se envió cerca de 1,3 millón de kilos sobre una producción de unos 50 millones de kilos de peras”, contó Raúl Aruani, gerente de la Asociación de Productores de Fruta en Fresco (Aspeff).

El dirigente indicó que mientras en 2014 se enviaron 300 mil cajas de 20 kilos de pera cada una, en 2015 se mandaron a Brasil sólo 72 mil cajas, lo que implica una caída del 76% en los envíos. Cabe recordar que el año pasado, tras la detección de cargamentos con carpocapsa, se cerró la frontera durante tres meses.

“Hemos tenido, por un lado, las trabas que impuso Brasil, que este año fueron muy duras, mientras que, por otro, las sanciones económicas eran tan duras contra los productores y exportadores que tuvieran carpocapsa que muchos que tenían fruta en condiciones prefirieron no arriesgarse. Ha sido una temporada complicada”, comentó Aruani.

Según datos del Instituto de Desarrollo Rural en Mendoza, el peral representa el quinto lugar a nivel provincial en superficie implantada con frutales. Actualmente, la superficie total alcanza a 5.082 hectáreas. El Valle de Uco aporta 2.602 hectáreas, es decir, más de la mitad de la superficie provincial; sigue en importancia el Sur con 2.048 hectáreas sumando 40%; con valores inferiores a 10%, se ubica el Norte con un 6% y el Este con el 3% llegando ambos a sumar unas 431,9 hectáreas.

Por su parte, Juan Riveira, empacador y presidente de la Aspeff, indicó que han sido varios los factores que jugaron en contra a la industria.

“En realidad ha sido un año complicado por una serie de factores que incidieron en muchas fincas que forman parte del Sistema de Mitigación de Riesgos. Este año en Mendoza se cosechó menos del 30% de una cosecha normal de pera”, dijo Riveira.

Para el productor, “a partir de que se perdió gran parte de la cosecha en la primavera por el exceso de lluvias y granizo, muchas fincas se dieron de baja del SMR porque no tenían las condiciones para exportar”, graficó.
Sumo que debido a que los precios fueron bajos durante todo el año, no se pudieron hacer las labores culturales correspondientes, por lo que el retorno para el productor ha sido nulo y llega muy mal parado para a la próxima temporada. “Hay que ver qué tipo de asistencia se puede otorgar al productor tanto de pera como de manzana. Para tener una idea de la magnitud del problema este año sólo quedaron 700 hectáreas activas para exportar, es decir, el 35% de los inscriptos”, relató el dirigente.

El IDR estimó en su censo 2010 que este sector está compuesto por pequeñas explotaciones en la provincia. Así, el 32,2% de las propiedades con perales tienen menos de una hectárea con esta especie y el 48,6% de las propiedades se encuentran en el rango de 1 a 5 hectáreas. Solamente el 2,5% de las propiedades son de más de 20 hectáreas.

De cara a la nueva temporada
Desde ProMendoza han estado trabajando en la problemática del sector frutícola en general, pero con la idea de generar un plan de acciones para poder promocionar los productos mendocinos.

“El jueves presentamos una base de lo que va a ser un plan estratégico, con los desafíos, mercados focos del sector y las acciones comerciales. Por ejemplo, en Brasil, en octubre, vamos a realizar una misión en los centros de abastecimientos y mercados de concentración con el fin de conocer la demanda”, indicó Fernando Urdániz, gerente de ProMendoza.

Sobre los lugares en dónde van a enfocar sus esfuerzos, el responsable de la entidad indicó que esperan avanzar sobre San Pablo y Porto Alegre, entre otros.

“Brasil es un mercado que compra fruta mendocina. Por ejemplo, estamos trabajando para evitar problemáticas concretas como la exigencia a los exportadores de uva de fumigar los productos, lo que genera un costo adicional de entre 1 y 2 dólares por caja que nuestro principal competidor, Chile, no la tiene”, dijo Urdániz.

Cada vez hay más fruta importada en los súper
Las frutas importadas comienzan a pelear su espacio a las nacionales en las góndolas de los supermercados. El año pasado, en el Mercado Central, se registró un pequeño lote importado de manzanas provenientes de Chile. La excepcional compra provocó la indignación de los productores en Río Negro y Neuquén que atraviesan una grave crisis. Pero esta vez, la importación podría alcanzar otra escala. Una mucho mayor y nunca vista.

Hay inversores que no quieren dejar de aprovechar un escenario excepcional en un país que paradójicamente es líder mundial en producción de fruta. Por un lado, la crisis productiva del Alto Valle tuvo como consecuencia que se cosecharan un 50% menos de manzanas y un 30% menos de peras.

Además, queda poca fruta de calidad en frío debido a los altos costos que implica su conservación en las cámaras. Se suma otro factor: la expansión de los productores chilenos que están ofreciendo un precio inferior a los 2 pesos por kilo que se paga a los nacionales.

Según trascendió, en la actualidad las licencias de importación se autorizan en menos de dos días. Es una medida impulsada por el gobierno de Mauricio Macri tendiente a ampliar la oferta y la competencia en el mercado interno para bajar la inflación pero la apertura podría dar otro golpe al negocio del Alto Valle patagónico.

“La importación de fruta es lo que menos beneficia al productor. Nosotros veníamos pidiendo medidas, apoyos, dinero para sostener la producción. No ocurrió nada de lo que se nos prometió”, explica Jorge Figueroa, presidente de la Federación de Productores. “No podemos competir con Chile porque tienen otros costos laborales, mucho más bajos, menos impuestos, y porque ellos tienen una asociación de trabajo con el Estado que es muy fuerte”, agrega.

En las góndolas se observan manzanas pequeñas y medianas de baja calidad provenientes del Alto Valle, a un precio que toca los 40 pesos por kilo, mientras que el productor local está recibiendo entre 2 y 2,5 pesos por kilo. También abundan las bananas ecuatorianas y los kiwis chilenos.

Se estima que para el segundo semestre, cuando se acabe el stock de fruta de baja calidad en el Valle, las góndolas exhibirán altos volúmenes de manzana chilena. Y, en menor número, manzanas de alta calidad nacionales a un precio por encima de los 60 pesos.

Algunos productores valletanos todavía están tramitando la venta de sus productos al exterior. Pero las ventas a Brasil, por ejemplo, uno de los mercados por excelencia de la fruta argentina, están en retroceso.“Hay algunos que están aguantando su fruta pero es muy caro para la mayoría. Este año vamos a ver menos fruta nacional y más cara”, dijo a este diario Sebastián Hernández, presidente de la Cámara de Allen.

Según informó una fuente al diario Río Negro, hay varios camiones trasandinos listos para colocar su carga en el mercado de Rosario. Se trataría de manzana de calidad a un precio inferior a los 40 pesos por kilo.

“Somos conscientes de esta posibilidad. Es por ello que estamos solicitando desde la Cámara al gobierno nacional que, de la misma manera que se exigen valores referenciales para la exportación de nuestros productos, también se soliciten para aquellos que llegan importados”, indicó a ese diario Marcelo Loyarte, gerente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados.

Fuente: Los ANdes