Esta acción eventual para erradicar la plaga se realizó sobre 7.000 hectáreas durante el fin de semana y los primeros días de esta semana. Informe de la coordinación local del Ministerio de Salud descartó impacto nocivo.
El conflicto por el Programa de Control y Erradicación de Lobesia botrana sucedido en Valle de Uco se encamina a su fin. Luego de las acusaciones y denuncias realizadas por organismos de protección ambiental, por un lado, la Justicia avaló la pulverización aérea. Por otro lado, tras la finalización de las pulverizaciones en Tupungato y Tunuyán, el Ministerio de Salud determinó que no hubo ningún caso en los centros asistenciales públicos de personas afectadas por estos trabajos.
A partir de la detección de Lobesia botrana en 2010, en la zona de Maipú, el Senasa declaró el estado de emergencia fitosanitaria (Res. 122/10) y se estableció el Programa Nacional de Prevención y Erradicación de Lobesia botrana, que llevan adelante el Iscamen y el Senasa.
Pero fue a partir del año pasado que comenzó un Plan de lucha integral frente a esta plaga, mediante una ley nacional donde el Gobierno envía fondos para su combate. Se ejecuta con tres métodos: las pulverizaciones aéreas, la técnica de confusión sexual y la aplicación directa por parte del productor tras haberse capacitado para tal fin.
En el caso del Valle de Uco, por el nivel de presencia de la plaga, se requería ejecutar las pulverizaciones este año, para luego combatir el nivel de plaga mediante la confusión sexual (a través de difusores de feromonas) y/o la aplicación directa del productor.
Los expertos de los organismos a cargo de la erradicación de la plaga (Senasa e Iscamen) conformaron en febrero un Comité Técnico Científico a efectos de coordinar todas las acciones que se iban a desarrollar este año para combatir la polilla de la vid. En este comité participaron organismos técnicos, universitarios y relacionados con la producción vitivinícola de todo el país.
Manejo integrado de plagas
Para poner fin a las denuncias que se suscitaron desde algunos sectores ambientales en relación con las pulverizaciones aéreas, desde el Senasa informaron que “fueron analizados todos los puntos técnicos y científicos de la operatoria, pasando por el análisis del producto que se está aplicando, la no toxicidad del mismo y la eficiencia de la aplicación aérea”. Y aclararon que “el Programa de Control y Erradicación de Lobesia botrana funciona bajo un concepto de manejo integrado de plagas similar al que se utiliza en todos los países vitivinícolas del mundo”.
El reclamo que se había suscitado por algunos sectores ambientalistas apuntaba contra los dos productos usados para las pulverizaciones aéreas, el Bacillus thuringiensis (Bt) –más amigable con el medio ambiente– y el chlorantraniliprole. Los organismos que conformaron el Comité Técnico Científico –entre ellos el INTA, el Senasa y el Iscame– presentaron estudios técnicos que sostuvieron que no hay impacto ambiental negativo con la pulverización aérea y presentaron los estudios científicos que respaldaron las acciones tomadas contra la polilla de la vid.
Este debate lo dio por cerrado la Justicia provincial, cuando dictaminó contra el amparo presentado por Oikos. En definitiva, tras la presentación de la documentación requerida por ambas partes, y de una audiencia conciliatoria, la Justicia avaló la pulverización aérea.
Las pulverizaciones continuaron y en el caso de Tupungato y Tunuyán fueron finalizadas este martes con éxito. Según detalló el Iscamen, se logró ejecutar las aeroaplicaciones con Bacillus thuringiensis (Bt) en la mayor parte de fincas ubicadas sobre la Ruta 89 y sus alrededores, desde Tupungato hacia Los Árboles. No se realizaron aplicaciones aéreas en zonas urbanas, periurbanas, con 200 metros de protección hasta los lugares de aplicación y el cronograma de actividades, que estuvo sujeto a las condiciones climáticas de la zona, como también a modificaciones operativas, pudo completarse de forma efectiva y en el tiempo estimado.
Puntualmente, dos bodegas locales informaron al Iscamen que durante el fin de semana largo iban a tener a turistas entre sus viñedos, por lo que las pulverizaciones en esas áreas, a modo de precaución, fueron realizadas el martes.
Con respecto a posibles casos de intoxicación, el coordinador regional del Ministerio de Salud, Rodolfo Guillén, informó que “no se ha registrado ningún tipo de caso de intoxicación en todo el Valle de Uco tras las pulverizaciones realizadas. Hay varios estudios y diversos artículos científicos, avalados incluso por una universidad indígena catalogada por respetar mucho el medioambiente, en donde se refleja la no toxicidad del bacillus. Son bioplaguicidas que ayudan al control biológico de las plagas y es lo que debemos fomentar, que cada vez más los sectores agrarios utilicen estos tipos de productos”, afirmó Guillén.