Visitó las oficinas de la Sociedad Rural del Valle de Uco, el Ing Agr Eduardo Garcia Maritano, integrante de CRA que ha dedicado mucho tiempo a estudiar los entornos transaccionales de los productos agropecuarios. Mantuvo diversos encuentros con productores, afianzando una acción clave que se promueve desde la organización gremial: lograr que la comercialización de las  producciones agropecuarias operen en, Mercados Institucionalizados, es decir Mercados con reglas de juego comerciales claras y cumplibles.

“El negocio agropecuario es producir, vender y cobrar. Cuando soy solo productor no completo el ciclo”, así comenzó una charla con productores Eduardo Garcia Maritano. También, al igual que esta Sociedad Rural, Garcia Maritano es miembro integrante de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) a través de su Confederación santafecina, CARSFE.

En Argentina hay identificadas 32 cadenas alimentarias, de las cuales solamente 3 tienen mercados con reglas de juego, es decir mercados institucionalizados. Los mercados de granos, oleaginosas y carnes, tienen reglas de compra-venta institucionalizadas, mientras las 29 restantes tiene un enorme desajuste con respecto a lo que marcan los códigos vigentes, de lo que debe ser una transacción ajustada a derecho.

“En todas las cadenas de producción que tiene Argentina hay un esfuerzo muy grande en producir, y un desbalance muy importante en relación a cómo vendemos y cómo cobramos. Eso genera una serie de tensiones en la cadena, que en la mayoría de los casos no ayuda a seguir creciendo en calidad, negocio, mercado, arraigo, población. ¿Qué implica generar la institucionalización de los mercados? Esto significa formar mercados con reglas de juego para que todo el esfuerzo puesto en  producir, se traduzca en resultados económicos equitativos para las partes”.

Advirtiendo esta situación, la de un mercado sin reglas de juego, Garcia Maritano expuso: “la leche, la vid, la pera, la manzana, el té, el azúcar, el algodón, o el tabaco, como las restantes cadenas agroalimentarias que tiene la Argentina , tienen un enorme problema transaccional entre la materia prima y el segundo eslabón -ya sea que se llame, usina, empacadora, ingenio, desmontadora-, hay un vacío  en lo que hace a la alineación de la transacción, en cuanto a: qué te vendo?, cómo te vendo?, cómo me vas a pegar?, qué calidad te vendo?, quién mide calidad?, cómo determino precios en base a esa calidad?, qué pasa si no te doy la calidad pautada?, etc.

Eso hace que la relación sea inequitativa, y en un “ambiente” transaccional inequitativo, cuando se generan situaciones desfavorables que afectan a todos (devaluaciones, caídas de precios, etc) la falta de reglas de juego permite posiciones dominantes de un eslabón sobre otro, que sobrelleva la crisis trasladando su ajuste al otro eslabón. Entonces, la captación de rentas de unos sobre otro se dan sin atenuantes en el imperio del sálvese quien pueda.

¿Entonces se podría decir que éste es el gran problema de todas las economías regionales?

En la Argentina todas las cadenas de producción están en la misma situación. Tabaco, algodón, pera, manzana, vid,  leche, es lo mismo: hay una situación de inequidad transaccional. Esto quiere decir que la forma en la que el productor transfiere la propiedad de su producción a la contra parte (comprador) y la obligación de este en realizar una contraprestación en dinero, no se hace ajustado a derecho (según lo estipulan los códigos vigentes).

Esto es justificado por quienes tienen el poder del mercado sobre el otro sector: argumentando la falta de estabilidad de nuestro país que  en innumerables veces ha sido sometido a cambios cíclicos económicos, tiene un nivel de imprevisibilidad tan grande que obviamente, aquel que tiene poder de ajustar esa inequidad macroeconómica con algún eslabón de la cadena. Entonces así vemos como recurrentemente se destruye valor: desaparecen productores, la viñas se concentran, etc. y eso pasa en todo el país. Bajo estas condiciones,  es muy difícil encontrar privados que quieran invertir en las economías regionales si las reglas de juego comerciales no son equitativas.

Básicamente, porque si luego de plantar, y esperar años para el fruto, no sé a qué precio me lo van a pagar, cómo y cuándo me van a pagar, es muy difícil que me arriesgue. En cambio, si esa misma plata la coloco en mercados con reglas de juego comerciales, ejemplo  soja, en ese sector tengo contrato, arbitraje, precios de referencia, etc”, es simple entender porque crece y se consolida, en detrimento de otras producciones alternativas, que pueden generar más arraigo, más valor, pero sin reglas de juego comerciales equitativas.

¿Por qué nunca se han logrado reglas transparentes para las transacciones que realiza el sector productivo con el segundo eslabón?

Hace falta poner foco en la transacción. Seguimos viendo a las producciones regionales como una cosa pintoresca y tradicional, y en realidad son fuentes de negocios, de arraigo, de trabajo, de mano de obra.

Son una actividad económica, que tiene que estar en un mercado de reglas claras, y son los gobierno los responsables que esto sea así, pues son ellos los responsables de hacer cumplir las leyes vigentes.

Para tener ambiente de negocios, donde los privados arriesguen empresarialmente, se necesitan reglas de juegos. La falta de reglas de juego comerciales, Mercados Institucionalizados lleva al productor a resignarse de tal forma que se conforma con nada, expresiones como “por suerte me pagaron”, ó, “fulano por lo menos paga” son muestras elocuentes de esta situación; pasaste todo un año cultivando, regando, pagando, entregaste tu producto y no sabes si te lo pagan. Eso es una locura.

Se verifica, más que una transacción comercial entre partes, lo que llamamos “ENTREGA” de la producción, traducido: perdida de la propiedad del bien, un pago sin garantías, que se realiza en un plazo a voluntad del comprador, en el tiempo que ellos quieren.

Es decir que el sector productivo está muy en desventaja…

Hay un poder dominante, que puede ejercer esa acción por falta cumplimiento de normas vigentes: está claro que como productor no puedo dejar la producción porque necesita su producción para el sustento de su familia y empresa.

Las palabras también confunden, ya que denominamos igual cosas que no son lo mismo. Si digo Mercado de la Soja y Mercado de la Uva, suenan al oído igual pero no son lo mismo.

Si hablamos de mercado de la soja , tiene, -Un bien transable definido sabemos perfectamente que es, -Tiene precio de referencias que se usa para ajustar la transacción entre las partes –Tiene contratos formales donde se escribe los derechos y obligaciones de las partes – Posibilidad de arbitrar con un tercero imparcial el cumplimiento de lo pactado

Todo eso la soja lo tiene mientras que la vid no lo tiene, sin embargo lo llamamos igual Mercado de la soja Mercado de la uva. Por esto llamamos a los mercados que funcionan con reglas de juego que resguardan el derecho y obligaciones de las partes Mercados Institucionalizados, Esas reglas de juego, evitan el poder de dominancia entre las partes, situación que se hace mas dañosa en momentos de crisis.

Entonces, ¿cómo ir resolviendo este problema que usted plantea como estructural?

Debemos construir Mercados con reglas de juego comerciales.

Para lograrlo, se debe aplicar la Ley para que las relaciones entre privados sean equitativas. Hemos visto una retirada de las funciones específicas de los gobiernos: tratando de arreglar problemas de rentas entre privados, dando los clásicos subsidios, cuando en realidad lo que deben hacer es que nadie cruce el semáforo en rojo. No es que exista una falta de reglas, más bien hay incumplimiento d las leyes vigentes. La falta de reglas de juego transaccionales se da por el no cumplimiento de normas, no porque falten. Ejemplo :en el Código Civil y Comercial, recientemente aprobado 2015, dice que si se hace una compra venta oral, de lo que sea, se  presupone que el pago es contado. Quién es el responsable de hacer cumplir la ley?

En las producciones agropecuarias no sirve el contrato de compra venta oral porque las condiciones que en general debe cumplir el producto son muchas y no quedan bien resguardadas cuando el contrato es oral. Es necesario poner por escrito las condiciones de una transacción compleja como lo son las producciones primarias.

Se debe tipificar el producto, la mayoría de las economías regionales comercializan sus productos sin definición de valor por tipificación. Y eso es fundamental para armar un mercado, saber qué se compra y qué se vende.

Si no lo hacemos las desventajas las padece el productor, quien en la desesperación de que no le alcanza produce más y como no hay reglas de juego se funde más rápido.

¿Cuál es el papel que cumple CRA en toda esta realidad?

Desde CRA, defendemos el negocio de los productores´. Estamos en todo el país, es la entidad gremial más federal, formada por productores de base. Somos conscientes de esta falta de ensamble, en la falta de ajuste a derecho de la venta entre el productor con el segundo eslabón. Y estamos empeñados en trabajar la institucionalidad de los mercados. Tener institucionalidad significa tener reglas de juego, porque un mercado sin reglas no es mercado.