En situaciones extraordinarias las soluciones tienen que tener el mismo carácter, a nivel global los países que han sabido cuidar el tejido social en situaciones de pandemia ya han destinado fuertes sumas de dinero para proteger al sector productivo.
En el año 2012 el instituto Robert Koch de Alemania realizó un simulacro de pandemia y con el aporte de los resultados de este trabajo científico, los políticos de Alemania tomaron distintas acciones para enfrentar un escenario de este tipo y ahí están los resultados, ellos fabrican la tecnología para testear el virus, tienen sobrados respiradores para atender a la gente, etc. Siendo esta una muestra de cómo los dirigentes políticos se adelantan a las posibles situaciones que hay en un país que tiene responsabilidad social frente a la gente.

En nuestro país la ausencia del Estado, todo aquello que tuvo que exigir inteligencia y responsabilidad no llegó ni a la producción de las economías regionales, ni a la educación y menos al sistema sanitario.
Antes de la pandemia nuestros productores venían con una carga muy grande debido a la inflación, la devaluación y la carga impositiva, lo cual resulta insostenible, con renta negativa en casi todos sus productos. Quiere decir que el contexto de la producción primaria ya era difícil antes del Covid19, este puso en descubierto cuán lejos estamos de soluciones estructurales y hoy pasamos a soluciones extraordinarias.

La producción primaria de Mendoza se ha seguido desarrollando en el marco de la pandemia donde se ha podido terminar con la cosecha y dentro de poco se terminará el mayor volumen de siembra invernal, que es el ajo. Todo esto se realiza con el esfuerzo del productor, dado que la oferta crediticia no se ajusta a la hora de tomar esta herramienta tan importante y necesaria para nuestra actividad, en la cual siempre para lograr buenos resultados hace falta realizar los trabajos con mucha anticipación, de ahí el interés de estar financiados.

¿Por qué no accede el productor? ¿Por qué se resiste a tomar estos créditos?

Primero, porque las tasas de interés son altas, el 24% no existe como rentabilidad en nuestra actividad. En segundo lugar, la gestión no es dinámica para los productores, siendo excesivamente burocrática y estando fuera de la realidad de la producción.
Es el momento de diseñar nuevas formas, una de ellas es que el contrato con las bodegas Ley 9.133 y de las demás industrias que todavía algunas no las han ejecutado o se podrían ejecutar a futuro, sirva de garantía para que el productor disponga del capital de trabajo tan necesario en las actividades invernales. El Fondo de la Transformación y el Crecimiento le entrega el dinero al productor, la garantía es la bodega con sus cheques y el vencimiento de pago lo ponen esos cheques.
A pesar de que los precios son viles, dado que son los mismos que los del año pasado y solamente están hablando de una mejora de un 20% cuando la inflación ya supero el 50%. La uva de mi propiedad que hoy está en la bodega si me la pagan con un instrumento más dinámico, como podría ser el contrato sirva de garantía y el ente financiero sea el Fondo de la Transformación.

Con este capital de trabajo el productor realizaría en tiempo y forma las tareas culturales; impactaría en dos aspectos a tener en cuenta: la gente trabajando y la producción ordenada para la temporada que viene.
En Mendoza solicitamos para este momento algunos aspectos que tienen que ver con mantener la producción activa y a sus trabajadores dentro de la finca.

¿Qué hace falta para que esto se produzca?

Comenzaremos por un problema serio que el Ministro de Economía de la provincia conoce, la rentabilidad. Abordaremos el tema de la uva y los viñedos, que es la industria que representa el 50% de la producción agrícola de la provincia, es decir, hoy las bodegas han firmado contratos con una pequeña trampa, hemos logrado el contrato a partir de la nueva reglamentación de la Ley 9133 que identifica la cantidad de uva que el productor entrega, el precio y el tiempo en el que el productor lo va a cobrar. Ellos han puesto un precio que sumadas las multas y todas las cosas que deberán pagar por no cumplir en tres meses, está rondando en $20 el kilo de uva Malbec.

Entonces, como se le anticipo al Ministro, una hectárea tipo en el Valle de Uco con un rendimiento de 80 quintales a un precio de $20 el kilo, va a tener el productor $160.000 cobrados en tres meses, con la inflación actual eso no es nada, por lo cual no podrá superar la diferencia entre el costo de volver a empezar, la devaluación que existe por la brecha cambiaria que hoy tenemos; hoy se compra a un dólar de $100 y se vende a $20 el kilo de uva. De esta forma, el quebranto está asegurado.

Solicitamos al Ministro para que analice, si se puede instrumentar, ya que hemos logrado este contrato, que él mismo sea garantía para que el productor se junte con el capital de trabajo pero ya no dentro de 90 días, que haya un crédito automático sobre ese contrato y que la garantía sea la bodega con los cheques que va a entregar al productor en la medida en la que el Estado intervenga; y le haga generar el pago lo más rápido posible para que el productor con esos cheques, garantizados por la bodega pueda acceder a un crédito blando de tasa cero, ya que la del 24% no le sirve al productor, debido a que este no gana el 24% sobre su producto final, incluso a tasa cero, hoy es caro. Entonces el productor necesita que con su contrato el Fondo de la Transformación le dé el dinero para trabajar y sentarse con los bodegueros para ver de dónde sale de la cadena, el dinero que falta ($70.000 por hectárea), porque si no peleemos baja de impuestos, costo de logística, etc. Trabajemos juntos para que el consumidor pague menos y hay que destacar que la producción primaria apoya al sector industrial en sus reclamos de la prohibición de vinos en algunos municipios y todas aquellas medidas que generan un impuesto interno a la venta del vino perjudicando al productor.

En resumen, si hoy no hacemos algo con los varietales finos del Valle de Uco el productor se funde, hoy se están abandonando y malvendiendo muchas fincas, que costo muchos años generar una uva excelente para vinos extraordinarios. Esto da como resultado una mayor concentración económica.

Petitorio de la producción primordial de Mendoza

1. Postergación de todos los vencimientos impositivos y previsionales de Nación, Provincia, y Municipales con condonación de intereses y sanciones por 18 meses a partir de marzo 2020.

2. Suspensión de todo juicio a productores primarios por créditos caídos en organismos provinciales.

3. Establecer el mismo tiempo de pago sin intereses ni multas hasta 18 meses, el pago de riego agrícola con Edemsa. Igual modalidad con el Departamento General de Irrigación.

4. Capital de trabajo
Adaptar los contratos con la industria y generar un precio sostenible para la producción primaria, que no es un precio sostén, tiene que salir de la cadena. Si ganamos, ganamos todos; hasta ahora siempre el ajuste se realizó con el productor primario.

5. Allí donde todavía no se concretó el contrato Ley 9133
La modalidad de contrato a futuro es válida como así también para los pequeños productores que no tienen contrato con el cálculo del RUT más una declaración jurada suficiente para recibir el crédito y el repago de acuerdo a las ventas.

6. Sin más trámites
Para una situación extraordinaria, solución extraordinaria; con el compromiso de reunir en 18 meses a toda la producción primaria y hacer un balance de impacto de estas medidas, como así también seguiremos aportan otras propuestas para el inicio de esta etapa.

Invitamos a las Cámaras de representantes de la producción primaria a mejorar y adherirse a estas medidas.

 

Mario Hugo Leiva

Presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco